Diplomas y medallas de solidaridad en la parroquia de Carballo

Diplomas y medallas de solidaridad en la parroquia de Carballo

Diplomas y medallas de solidaridad en la parroquia de Carballo

16/06/2017

Como recuperar estrellas de mar, una a una, y devolverlas al océano para que no mueran. Así es la labor solidaria de la parroquia San Xoán Bautista de Carballo, el Centro Social y Cáritas, todo un entramado de entrega al necesitado. El trabajo formativo es incluido en esta filosofía de ayudar a los demás y el miércoles al caer de la tarde entregaron los diplomas a decenas de personas que siguieron los ciclos de inclusión social financiados por la Xunta. Un trampolín para saltar al mundo laboral.

El salón parroquial estaba casi lleno. Se trata de una especie de fiesta anual, con cursillistas, colaboradores, ediles y autoridades que siguieron el acto de clausura dirigido, como en otras ocasiones, por Fina Rey.

Manuel Ángel García Gómez resumió la inmensidad de actividades de la parroquia en un alarde de memoria y composición mediática. Se sabía de memoria los nacimientos (118), los fallecimientos (132), las intervenciones de Cáritas (3.311), las prestaciones del banco de alimentos (250), los matrimonios (14), las usuarias del Fogar Dona Basilisa (10), los 600 menús del comedor social; las 3.000 imágenes, los 27 audios y las 873 noticias del año que generó la comunidad y que aparecen en la web, en la que desde Semana Santa se pueden ver imágenes en 360 grados, entre otros muchos datos que convierten la organización parroquial en uno de los modelos a seguir en la diócesis. Además, si el cura que la lleva dice que Carballo «é o mellor lugar do mundo para vivir», el compromiso ya es total. Fue precisamente José García Gondar el que explicó que cuando va a Razo devuelve las estrellas del mar al agua para evitar que mueran. El cura también habla por medio de parábolas. Acabó pidiendo al Concello la reposición del cruceiro del cementerio derribado por un temporal.

Anuncio Mouriño, director de Cáritas Diocesana, indició en que la formación es la única manera de hacer que las personas sean verdaderamente libres porque les posibilita tener una ocupación laboral. Algunos de los cursillistas de este año ya la encontraron.

 

Fuente: A. Lavandeira | La Voz de Galicia
Foto: Ana García